La albúmina en polvo (deshidratada) y la albúmina líquida se utilizan en la elaboración de merengues y para aportar mayor aireación a batidos en pastelería. Asimismo, se emplean como agentes compactantes en productos como pastas, empanizados y embutidos.
Por otro lado, en el ámbito de la nutrición, la albúmina deshidratada es considerada una proteína de alto valor biológico.

